"Si no sabes que meter en un spot, prueba con niños o con animales"
La verdad es que cuando llegamos a esa edad es la que somos padres (y hablo por cercanía, no por mis carnes) cualquier anuncio de bebés, hace que babeemos cual colegialas en celo.
Y aunque a día de hoy, con toda la maquinaria infográfica del mundo al servicio de la publicidad, los bebes que se mueven como adultos, a un servidor los bebés posesos le siguen dando algo de miedo.
Y es que ver esas caras angelicales, pegadas a un cuerpo poseído por el mismisimo John Travolta cuando gastaba tipín, en ocasiones recuerda más a una secuencia del exorcista que a mensaje comercial.
No obstante, papas y mamas del mundo, a babear se ha dicho, dadle al play.