El Javier te puede gustar o no. Pero es un crack.
Dice entre broma y muy serio, que se acaba de enterar de que es disléxico, y que eso explica que hasta los 30 no aprendiera a leer y escribir correctamente, que por eso lo dibujaba todo, y asi empezó a ver el mundo con formas, colores, y trazos...No sé si la historia será cierta o no, pero es cojonuda. Y si hay algo que deba de tener un diseñador, es un punto de vista personal e intransferible, y el Mariscal lo tiene. Porque además de ser un observador de lo bello, de las formas, de los colores y del comportamiento humano... el maestro Mariscal, es un tío sincero que dice lo que piensa sin pararse a pensar en las consecuencias.
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